• Todos conocemos y sufrimos, en mayor o menor medida, las fuerzas integrantes de la sacrosanta trinidad que mueven el mundo: poder, dinero y sexo. Si nos fijamos en la red de redes, pronto reconoceremos que el sexo tiene una importancia capital, ya que a nadie se le escapa que todo lo que existe en la red tuvo, inicialmente, una aplicación sexual (bueno, va, y también militar). Las redes sociales y el crowdfounding son la nueva cantera del sexo. Pero, ya que la jodienda no tiene enmienda, ten bajo control tu privacidad…

    Las TIC siempre al servicio del sexo.

    Crowdsourcing: QOQORIQO.

    Ya hablamos en un anterior post de la nueva app, llamada QOQORIQO, creada para despejar dudas acerca de si nuestra pareja nos es o no infiel.

    Redes sociales -> Bang your friend.

    La última incorporación ha sido Bang Your Friend, una aplicación que funciona en Facebook y gracias a la cual podrás conocer si alguno de tus amig@s está receptiv@ a tener sexo contigo.

    Para ello, sólo tienes que registrarte en la web de la aplicación a través de tu cuenta de Facebook y, previa aceptación de sus condiciones de uso, elegir l@s amig@s con los que te quieres acostar.

    Una vez ello, sólo tendrás que esperar que los que hayan elegido hagan lo mismo con él/ella, momento en el que ambos recibirán un mensaje privado avisando de que buscan lo mismo.

    L@s usuari@s siempre receptiv@s al uso de las TIC para el sexo.

    Al margen de si las herramientas TIC con finalidad sexual son empleadas más por los hombres que las mujeres, es lo cierto que se trata de instrumentos muy usados en la actualidad.

    La facilidad de uso, la finalidad hedonísitica y, por lo general, su gratuidad (estrictamente monetaria) han llevado a los usuarios a emplearlas de forma masiva.

    ¿Son los usuarios conscientes de los riesgos a su privacidad?

    Dicho todo lo anterior, como abogados que somos, la pregunta que nos hacemos es la de si los usuarios conocen el alcance que el uso de este tipo de apps puede tener para su privacidad. Para valorar este extremo, debemos hacer el siguiente razonamiento progresivo:

    1º.- ¿La app en cuestión es gratuita o de pago?

    Si partimos de que toda empresa está diseñada para tratar de ganar dinero, podemos comprender que, por ello mismo, no nos regalarán duros a pesetas, por lo que de algún lado tendrán que sacar el dinero. Pero, ¿de dónde?

    Pues muy fácil, por lo general del propio usuario, de modo que no hay que pensar demasiado para saber cómo pagamos la app: en especie, esto es, con nuestra información, nuestros datos.

    Y, tirando algo más del hilo, si eso es así… ¿cómo se convierte la información personal bruta en dinero? Por medio de la comercialización de la misma al objeto de crear perfiles del más variado tipo que puedan servir para que terceros puedan, en el mejor de los casos, ofrecernos sus productos y servicios de una forma personalizada.

    Dicho de otro modo, somos mera mercancía para las empresas desarrolladoras de las magníficas apps.

    2º.- ¿Quién ha desarrollado la app y de dónde es?

    Resuelto el anterior extremo, el paso siguiente será identificar a la empresa o profesional que ha desarrollado la app que nos permitirá obtener un placer sin límite.

    ¿Por qué es necesario? Básicamente para conocer con quién estamos tratando (siempre nos han dicho que no hablemos con desconocidos), a quién le estamos dando la información sobre nuestra vida sexual y, una vez ello, para determinar la legislación que nos haya de proteger o desproteger (no es lo mismo la legislación española que la estadounidense o la de Togo, como no es lo mismo tener que acudir a los tribunales de España, EE.UU. o de Togo).

    3º.- ¿Qué política de privacidad tiene?

    Una vez hechas las preceptivas presentaciones tendremos que preguntar al responsable de la app acerca de sus intenciones con relación a la información que le daremos: sí, sabemos que nos van a proporcionar un inmenso placer sexual y que, por ello mismo, tienen las “peores” intenciones, pero una vez ello, ¿qué diantres harán con nuestra info? That´s the cuestion!

    En dicha política de privacidad, si son “legales”, deberán responder a las siguientes cuestiones:

    - ¿Emplearán la info sólo para prestarnos el servicio demandando o para algo más?
    - ¿Qué medidas adoptarán para Guardar nuestra info la suficiente seguridad?
    - ¿Cederán los datos a terceros para que la empleen para sus propias finalidades?
    - ¿Tenemos algún medio accesible para poder ejercer nuestros derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición?

    Teóricamente, tendremos que esperar a conocer las respuestas a todas las cuestiones anteriores para decidir si seguimos adelante con la instalación de la app y, una vez ello, con el flujo de datos…

    ¡Hay que pensar con la cabeza de verdad! ;-)

    Top
Top

Discussion

Aún no hay comentarios.

Top

Ready to comment?

Gravatar